Hay una teoría de la literatura inspirada en la teoría lingüística de Louis Hjelmslev (1899-1966) que se conoce como Glosemática, y el Círculo Lingüístico de Copenhague. Los Prolegómenos a una teo­ría del lenguaje (1943) de Hjemslev son fundamentales en la elaboración de la semiótica europea, y en la constitución de una teoría formal de la literatura.

“… parece fructífero y necesario establecer un punto de vista común a un gran número de disciplinas, desde la literatura, el arte, la música y la historia en general hasta la lógica y las matemáticas, de modo que desde él se concentren esas ciencias en un planteamiento de los problemas definido lingüísticamente. Cada una de ellas podrá contribuir en su medida a la ciencia general de la semiótica investigando hasta qué punto y de qué manera pueden someterse sus objetos a un análisis que esté de acuerdo con las exigencias de la teoría lingüística.” (Prolegómenos a una teo­ría del lenguaje, 1943).

Los trabajos de la glosemática siguen dos líneas de estudio, la estilística estructural (análisis de la lengua artística), y la semiótica, que considera la obra literaria como hecho estético y comunicativo.

1. ESTUDIO SEMIOLOGICO DE LA LITERATURA

Las dos formas del lenguaje, denotativo y connotativo, se relacionan de tal manera que la connotación tiene como expresión el contenido y la expresión del signo denotativo. Hjemslev esboza tres tipos de semióticas connotativas:

-de las formas estilísticas (el verso, la prosa y sus conexiones)

-de los estilos

-de las categorías estilísticas

Según esta distinción de Hjemslev entre lo denotativo y lo connotativo, los lenguajes connotativos tienen como plano de la expresión los planos del contenido y de la expresión de un lenguaje denotativo, de tal forma que generan un “contenido connotativo” específico que se puede identificar con el significado estético o literario del texto.

Hjelmslev habla de semiótica connotativa para referirse a “una semiótica que no es una lengua, y en la que el plano de la expresión viene dado por el plano del contenido y por el plano de la expresión de una semiótica denotativa. Se trata, por tanto, de una semiótica en la que uno de los planos (el de la expresión) es una semiótica” (Prolegómenos a una teoría del lenguaje, 1943).

Desde esa perspectiva, la literatura sería una semiótica connotativa , un sistema semiótico dividido en plano de la expresión y plano del contenido, y las obras literarias signos connotativos, con un plano de la expresión(E) –formado por la lengua-, y un plano del contenido (C) propio. A su vez, la lengua también tiene su propio plano de la expresión y su plano del contenido.

Estos conceptos de Hjemslev permitirán a Roland Barthes definir la literatura como sistema semiológico.

2. PROPUESTAS DE TEORÍA GLOSEMÁTICA DE LA LITERATURA

La lengua también tiene su propio plano de la expresión y su plano del contenido. Según la Glosemática, el signo se estructura en dos planos: plano de la expresión y plano del contenido.

 
http://www.hispanoteca.eu/Lexikon%20der%20Linguistik/z/ZEICHEN%20nach%20HJELMSLEV.htm
 

2.1. SVEND JOHANSEN, (La notion de signe dans la glossématique et dans l’esthétique, 1949), a partir de la distinción de Hjemslev entre una semiótica connotativa y una semiótica denotativa, estudia la obra literaria como un signo connotativo complejo que se puede representar así:

Tanto el plano de la Expresión (E) como el plano del Contenido (C), tienen una sustancia (s) y una forma(f). El signo glosemático mantiene una relación de interdependencia entre el plano de la expresión y el plano del contenido, por la forma que les une. Johansen señala que puede haber signos connotativos simples, cuando el signo se constituye solo sobre uno de los niveles del signo denotativo) y signos connotativos complejos, cuando el signo se constituye, a la vez, sobre el plano de la E y el plano del C del signo denotativo.

a.  Svend Johansen propone para el texto literario un modelo de signo connotativo complejo como el siguiente:

Cf. Fernando Gómez Redondo, La glosemática y el postformalismo estructuralista.


La sus­tancia de la expresión del signo connotativo complejo (Ecs) es todo el signo denotativo, y la proporciona la lengua natural.

Hay una estrecha dependencia entre la Ecf y la Ccf., porque la forma de la expresión del signo connotativo complejo (Ecf) utiliza los recursos presentes en uno de los planos del signo denotativo, es decir, el contenido o la expresión de la lengua (que funcionan como Ecs). El texto o la obra sería la manifestación del signo connotativo complejo.

b. Los signos connotativos simples, lla­mados connotadores o señales, son los hechos de estilo: la rima (cuando la Eds –los sonidos-, conecta con la Cc), el  ritmo (cuando la Edf o forma de la expresión denotativa (relaciones entre los elementos sonoros de la lengua- se usa como Ecf, estéticamente), las licencias sintácticas muestran el uso estético de la forma del contenido denotativo como Ecf….

El contenido connotativo concreto de cada uno de estos signos connotativos sim­ples se explica en el contexto del signo connotativo complejo, de la obra entera en la que se manifiestan. La Ccf o forma del contenido connotativo está constituida por las relaciones que los elementos del contenido connotativo establecen entre sí. La Ccs o sustancia del contenido connotativo es la experiencia estética, que puede manifestarse en una interpretación, o en reacciones espontáneas de carácter no lingüístico, y que, naturalmente son variadas, abiertas.

2.2. ADOLF STENDER-PETERSEN (Esquisse d’une théorie structurale de la littérature, 1949), con gran exigencia de rigor formal, se plantea si  en el arte literario se puede establecer la misma diferencia que la lingüística establece en la lengua entre un plano de la expresión y un plano del contenido. Pues, aunque, en términos lingüísticos, no hay diferencia entre len­gua literaria y lengua cotidiana, la lengua de la obra de arte representa un plano de expresión al que corresponde un plano del contenido extraño al de la lengua cotidiana. La teoría del arte de la literatura tiene como objeto la relación entre ambos planos.

Stender-Petersen considera que existe una relación semiológica entre los elementos lingüísticos escogidos con una intención particular (sonidos, vocabulario, giros sintácticos…) y los elementos del plano del contenido: si se cambia una palabra, por ejemplo, cambiará también un elemento del plano del contenido artístico. Este fenómeno es llamado por Stender-Petersen instrumentalización en el plano de la expresión, y que se vincula con la emocionalización o cadena de emociones en el plano del contenido

2.3. LEIV FLYDAL (Les instruments de l’artiste en langage, 1962) considera “instrumentos del artista” a las peculiaridades de la expresión y del contenido lingüístico pertenecientes a lo que se llama estilo, y pueden ser de cuatro clases, referidos a la expresión o al contenido:

– símbolo figurativo: un elemento lingüístico adquiere un segundo valor (onomatopeya/metáfora)

– juegos de identidad: se repiten y emparejan determinados elementos (anáfora/paralelismo)

– euglosias y cacoglosias,

– discordancias: uso de elementosextraños a la lengua habitual, o contradictorios.

2.4. JÜRGEN TRABANT (Semiología de la obra literaria (1970) se enmarca en la teoría literaria del estructuralismo lingüístico y el modelo glosemático del signo estético derivado de Johansen. Lo lingüístico no puede consistir en las formas puras, vacías pensadas por Hjelmslev. En el signo estético se integran formas sustanciales (no vacías) y sustancias, dentro de los dos planos de la expresión y del contenido. La lengua histórica (considerada con todas sus connotaciones y manifestaciones históricas) proporciona la sustancia de la expresión del signo estético, sobre la que se establece una forma de la expresión estética (ritmo rima…) que es el texto.

El texto tiene una forma del contenido (combinación o contraste de elementos sémicos, etc.), una sustancia de la expresión (las distintas formas de representación o recitado del texto) y una sustancia del contenido (las posibles lecturas del texto, en las que sus contenidos se actualizan).

En el trabajo de Jürgen Trabant hay una teoría de la lengua literaria y una reflexión sobre cuestiones más amplias, como los géneros literarios o el sentido e interpretación de la obra, que tienen que ver con la teoría de la literatura. Y, por supuesto, hay una integración crítica de los trabajos anterio­res que estudian la literatura inspirándose en la lingüística de Hjelmslev. De ahí que haya que considerar la propuesta de Trabant como la mejor síntesis de lo que la glosemática aporta a los estudios literarios.

3. TEORÍA GLOSEMÁTICA DE LA LITERATURA EN ESPAÑA

3.1. EMILIO ALARCOS LLORACH, introductor de la glosemática en la lingüística española, considera la poesía como una forma en que la expresión y el contenido van juntos y son inseparables (“Fonología expresiva y poesía” (1950), y “Poesía y estratos de la lengua (1976).

3.2. GREGORIO SALVADOR, a partir de los postulados de Svend Johansen y Adolf Stender-Petersen, aplica la glosemática al comentario de textos poéticos con la técnica de la con­mutación, es decir, el contraste entre unidades equivalentes a las del poema, o posibles en el mismo contexto, que es lo que permite entender el valor concreto de la unidad analizada.

En Estructuralismo y poesía (1967), Gregorio Salvador establece la posibilidad de una estilística apoyada en las teorías de Johansen y Stender-Petersen, y cuyo instrumento de análisis fundamental sería la conmutación.

Considera (El signo lite­rario y la ordenación de la ciencia de la literatura (1975) que la ciencia de la literatura estudia las obras literarias como un sistema de signos con dos planos (expresión (El) y contenido(CL), donde “l” = literario), en cada uno de los cuales hay una forma y una sustancia: